jueves, 1 de marzo de 2007

noche de febrero

hoy vi la luna llorando de alegría
vi autos y peatones
y caras de miseria

vi bondad envuelta en sutilezas
y mezquinos gritando en una esquina

luces blancas y amarillas
y mil focos parpadeantes señalando fortunas,
yo seguí de largo por las sombras
escuchando los susurros mas contenedores.

hoy vi un pez azul que burbujeaba
deseando estar en otra parte
y mis pies se volvieron milagrosos

vi mil caras y mil gestos
tan efímeros y distantes
tan cercanos e impotentes

vi a la muerte y las baldozas
edificios jovenes y viejos
y todos los balcones vacíos


el humo de la espera y el humo del avance

vi la vida en una pausa
desde ojos espectantes
como puertas, como puertas
y ventanas sin cortinas ni percianas

me vi lejos y volvi
por sentirme navegante.
el camino fue un dicha,
llena de sollozos y escondites.
el camino fue agonía,
que inspiró a las mas dulces y asperas voces

hoy senti.
y me siguieron extrañas compañías
de estar solo
con pasos asechantes

y vi el pez azul y sus ojos negros
tan estancos, tan amantes,
que lloraban, o llorarían
de poder llorar...
deseando estar en otra parte

y lloré por él, o casi
y seguí mirando por su anhelo

lloré por él, o casi
y mis noches se volvieron vulnerables.

1 comentario:

Gsús Bonilla dijo...

jodelquebueno.
yoqueríaescribir
esto.
pero no supe cuando.