miércoles, 29 de agosto de 2007

Resaca infinita


Repetir repetir repetir
Sin parar

Estás malgastando tu tiempo
Y tus manos
Ya nada es real
Nada es real

Hierba seca
En pasto verde
Poste viejo
En mundo nuevo

Repetir repetir repetir
Sin parar

Mientes mientes caballero
No hay milagros tras desvelos
No hay placer en los halagos
Todos todos somos puercos

Amenazas y rasguños
Hematomas sin aciertos
Saca tu mente de aquí
Salva tu cuerpo

Repetir repetir repetir
Sin parar

Se más de mi que del mundo
Nunca me interesó el resto
Es el aire, es el tiempo
Cada vez que llego vuelvo

Éxito tras éxito
Tras éxito
Y la baba que recorre
Que ensucia lo malhecho

Repetir repetir repetir
Sin parar

No estamos solos
No estamos solos
Hay mas copias
En el universo

La magnolia de tus versos
Es la sangre de mi peso
La esmeralda de tu credo
Es la ausencia de mi miedo

Repetir repetir repetir
Sin parar

Error tras error
Tras error
Los mismos versos
Los mismos versos

Regeneración

Somos las sobras
De los que ya comieron
Somos las gotas
De los que ya bebieron

¿Qué hay del resto?
¿Qué hay del resto?

Repetir repetir repetir
Sin parar

jueves, 23 de agosto de 2007

A seguir...


Yo quiero hacerme entender
Yo te creo
Y si no hay nada por hacer
Yo quiero ser feliz

Sin excesos, imposible vivir
El cariño va moviendo
Yo no sé, no sé
Las costuras van cediendo

El mismo plato alimenta
Todos con la misma indigestión
Yo te quiero mal
Pero podría ser peor

Compartir no es nada fácil
Dar por dar es lo ideal
Recibir ya no fomenta
Así no se puede amar

¿Podría tener un dios yo?
La verdad es un final
Yo no llego, no abastezco
Dame más

Yo quiero hacerme entender
Las cosas me encuentran normal
Y si ves que estoy cayendo
Voy subiendo hasta llegar

Si no hay mas nada por hacer
Yo no pido tu piedad
Yo me río de tus ojos
Mi pacífica crueldad

Yo te creo, yo me voy
Éste no es un fin
La inocencia se marchó
Lo que busco no está aquí

lunes, 20 de agosto de 2007

en ésta vida hay para todo...

Delirio Malpensado fue desde niño una persona con el mundo a su favor, más que nada claro, por seguir la corriente a todas partes.
Desde siempre recibió los incentivos de una madre que ceremoniaba cualquiera de sus acciones, como la vez en que le dijo que cortaba tan bien las cebollas que era para llorar, o aquella en la que literalmente forjó un altar en su nombre para que no tuviese que envidiarle nada a los santos.
Sin embargo, Delirio Malpensado poco salía de su hogar, se sentía particularmente cómodo entre las alabanzas de sus cercanos, y cualquier tiempo libre entre su agotadora tarea de irradiar encanto, lo dedicaba a rezarse a sí mismo.
Era sin duda, persona digna de talentos. Nadie puede negar que decía “si” como los dioses, o que hipnotizaba su paciente manera de cortarse las uñas, incluso podía saltar hasta treinta centímetros, y tenía una especial pasión por cambiar los focos de luz. Tan sólo basta enunciar que terminó el secundario tres días antes de tiempo (tomaba clases en su casa), para darse cuenta de que algo especial se gestaba dentro suyo.
Especialmente dotado para la música, deleitaba las previas a las comidas con un solo de cuchillo-tenedor que estremecía estómagos, y cómo olvidar la vez que interpretó “La cucaracha” sin olvidarse una línea. Empero reconocía tener defectos para las causas abstractas, no podía evitar pensarse con cada ejemplo.
La audacia y el mal pesaban para él lo mismo que lechuga a anoréxico, le parecía insoportable sostener un suplicio. No digo con esto que no haya experimentado aventuras, era una gracia escuchar de la vez en que volvió a su casa yendo por un camino distinto, o cómo emocionaba sentir el timbre de su voz quebrada al narrar la historia en que mató a un grillo… pobre, le costó un tiempo superarlo, si es que alguna vez lo hizo, pero hay que destacar que fue por una causa justa: el canto del bicho interrumpía su discurso sobre cómo pudo andar tres cuadras con los cordones desatados.
Ya adulto Delirio Malpensado seguía mas o menos en la misma, excepto que trabajaba ayudando a su familia a tener algo de que engreírse ante los vecinos, y había desarrollado profundamente un capacidad para distinguir las peras maduras de las podridas.
La vida para él no era una gloria, él era la gloria para la vida.
Bien es sabido el final de ésta historia, Delirio Malpensado terminó solo, deprimido y cabizbajo, encerrado en un cuarto sin foquitos de luz. Fue traumático su encuentro con el mundo, sobretodo la recepción del primer “Pelotudo” que le gritaron cuando describió en una salida su idoneidad para mover el pulgar y el índice al mismo tiempo.
Pero no hay que preocuparse, por éstos días ya todo ésta mejor, después de los largos discursos de su madre, Delirio está seguro de ser aún mas grande. "Pelotudo" se ha sumado a su lista de talentos.

viernes, 10 de agosto de 2007

soñar no cuesta nada, dicen...


Imaginar un retrato ideal
Luz de luna en Venecia
Dos ojos tiesos por el frío
La cara de un ángel presuntuoso
El empedrado de un callejón vacío
Arrugas bañadas de miel
La muchedumbre de una caravana roja
La sombra de un sauce histérico
Palomas disfrazadas de cuervos
Paisaje de balcón de ciudad
Un río exclamando auxilio
Sonrisas llegando del humo
Tu cuarto, mi cuarto, sin rumbos
Un ídolo borracho y desnudo
Un vaso vacío cargado de moscas
Hojas negras y blancas corriendo en el viento
La efigie de una iglesia a las tres de la mañana
Velorio de humor
Un niño vestido con ropas gigantes
Fuente sin agua, derramando enredaderas
Niebla en la esquina que dices tuya
Vientres cargados de estrías y sueños.
No pierdas tiempo...
No mires el espejo...
Imagina un retrato ideal...
En sí, no mires el espejo...

miércoles, 8 de agosto de 2007

Hay que empezar a barrer de a poco la mugre
Todo ese polvo de las cosas quietas
Las telarañas de lo irreversible
Y el desorden de lo inhumano

Hay que poner un poco de empeño
Y con los mismos trastos viejos
Hacer borrón y cuenta nueva
Reciclar, tirarlo todo, da lo mismo

Ya no podemos ser nuevos
Mas relucir no es un absurdo
Hay que limpiar, ya es hora
La inmundicia puede comer hasta a las piedras

Es tiempo
Es tiempo
Es tiempo

miércoles, 1 de agosto de 2007

La pachamama llora

En un país de mentira
Aquí todos hablamos
Creemos disponer libertades inconclusas
Volamos con la frente en su escénica locura

El sereno pasa delante de narices
Que han decidido cerrarse en mucosas
Para ya no rastrear nada
La búsqueda ha cesado de ser replicante

En un país de mentira
Aquí todos escuchamos
Sin identificación, sin asentimientos
Oímos como bárbaros que piensan a destiempo

La cultura es un imaginario
Que roa y roa en soledades
Y se posa sobre un hilo fino de costumbres
Se cuelga, mas no de sus manos

Mi país de mentira yo no guarda fronteras
La ciudadanía es producto de faustos
Que esperan progreso de viejos motores
No habrá bandera que pueda inmolarnos

En un ecosistema de represiones
Que se esconde en lujurias y blasfemas
Aquí todos somos sapos del lodo
Aquí todos somos vientres de insectos

País de mentira, no brotas, no emerges
Los pobres ya no se engañan
Nos ves cavando en la tierra
Y no siembras… preparas lápidas