martes, 15 de abril de 2008

memoria de un olvido

Lo último que recuerdo
Es habernos dicho
“Juguemos a las escondidas”.
Desde ese día,
No te vi más…

Me preocupa, a veces,
Que estés todavía
Encerrado en un armario
O en la punta de algún árbol pasando frío

Por eso, cuando ando,
Con el rabo del ojo espío
Las alcantarillas, las ventanas
Y alguna que otra luna

Me fijo cada tanto
En la sombra de la gente
En bocinas de autos
Y bajo las cacerolas

No quisiera evitarte
Y después descubrirte
Hecho huesos en la enredadera
O cenizas en un café bebido

No quisiera evitarte
Y que seas tu quien me encuentre
Y llorarte de espanto
Cuando ya sea tarde

Por eso, de vez en vez
Te sigo buscando
En las alas de una mosca
En los cuadros de peluquerías

Por las noches,
Te olvido y me relajo
También puedo recordar:
Te aburrías de los juegos
Tan fácil como yo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué parte de vos se es la que se escondió? cuál de tus multiples vos-ces?

Se que no estoy comentando seguido pero siempre pispeo por estos lados para ver tus creaciones... en realidad no sé cuan tuyas son despues de leerlas.

Creo que nos enamoramos de un mismo hombre!... algún día teniamos que coincidir, no?




Y gracias a vos que siempre, y no ocacionalmente, estas...

brindemos por perder miles de batalla pero no la guerra.

Te quiero, pequeña!

.gbrl dijo...

jugaremos hasta que el nombre del juego se nos escape, y sea tan natural el escondernos que no sepamos mas que estamos dentro del juego...