jueves, 13 de septiembre de 2007

Respuesta a malestar 3 (y fin de malestares)

Desato la correa


Que hace meses fuimos un todo
O hace semanas, días, horas
Pero aquí ha venido a pararse una hendidura
Un colosal extravío

Ya no te tengo
Y no siento perderte
La complicidad de los guiños
De alguna forma no nos sabe

Recuerdo las cuerdas de la compañía
Tocando y creando sonido de sueños
Pero no extraño las ondas del cuerdo
Que a nosotros los locos nos sintonizaban

Ya no me tienes
Y no sientes perderme
De nada hoy nos sirve la armonía
Vacío estará el hueco que cavemos al juntarnos

Clavo un clavel en tu clásico calvario
Intento de un dejo de huella de vida
Y cruzo este puente que se nos derrumba
A pasos que damos desviándonos

Ya no nos tenemos
No sentimos perdernos
Será mas preciado el color del recuerdo
Al saludarnos desde aisladas orillas

Respuesta a malestar 2

Me faltan diez decenas de suspiros
Para al fin comprender lo que tu sientes
Y mientras llegan los inhóspitos sucesos
Desencadeno la demora de tu risa

Es cierto que la injuria te transforma
Y el anochecer está formando tu escondite
Pero éste impulso loco me devora
Y desencadeno la demora de tu risa

Sabré yo cuanto falta de éstos pasos
No importa si te sirve, o me sirve mi tarea
Sabré que la frontera de tus métodos avaros
No pagarán la gloria de mi elaborada mira

No importa si me escuchas ya, si me compensas
La suerte no es precisa en estos días
Pues de hoy en más y hasta que aguante
(Con dedos silenciosos)
Desencadeno la demora de tu risa.

Respuesta a malestar 1

¿Para que vuelves ésta vez?
Tus pasos indican el mismo camino
En un círculo imperfecto
Del que no puedes huir

Notas tu porvenir
Y decides avanzar tras las hormigas
Que nunca te alimentan
Y te usan como máquina

No hay ninguna amenaza
Que intente cazar tu mortalidad
Ninguna trampa abierta
Esperando comerte el pie

Solo te subyugas a esa marcha
A las huellas barrosas de antaño
Solo vas siendo burro de carga
Adquiriendo baratijas más pesadas

¿Te crees astuto?
¿Te consideras bueno?
Pobre imbécil, deja de apreciarte
En la sucia recaída al flan de pestes

Ahora dime
¿Para que vuelves ésta vez?
La incógnita se revela a luz de moscas
Siempre te es más fácil pensarte miserable

No hay medicamento que interrumpa
La saga de tu rutina nociva
No hay consejo que te aparte
Del recreo cotidiano en ese insomnito mutismo

Ya te acalambrarás de perseguir sarcasmos
Y no podrás mover un pie
Buscando destruirte
La meta de llegada no será la misma

sábado, 8 de septiembre de 2007

¿Hay algo que quieras contarme?

Quiero un secreto
Que sea sólo mío
Y el poder
Del magnánimo silencio

Necesito una verdad
Que nadie haya escuchado antes
Un temblequeo de voz
Una pudorosa angustia

Un original sin plagios
Un ruborizado intento
Presenciar un único estreno
Que jamás vuelva a revelarse

Ser protagonista de un misterio

Fantasía


Las muñecas del escenario
Siempre sonríen
Y mueven sus vestidos
Con virtuosos ademanes

Cada dos o tres actos
Enseñan sus piernas
Y pícaras palidecen
Alegando un error

Sus ojos siempre de perlas
Siempre de perras
Las bocas pintadas
Allí posan su lengua

Sus brazos en alza
Se escapan hacia el pecho
Los escotes, los elogios
Las flores, el deseo

Así sean de todos
Siempre serán de alguien
Mas su cuerpo enardecido
Sólo será de ellas

Las muñecas del escenario
No buscan que las quieras
No se venden, no se esconden
No se aburren en las cenas

Son su auto distracción
Su auto protección
Su auto encarnación
Su auto devoción

No te confundas,
Mientras bailan
No bailan para ti
Danzan para la fiesta.

martes, 4 de septiembre de 2007

La puerta de salida es la misma que de entrada

Te despido

Ahora que puedo ver sin tus ojos
Todas tus posesiones ya no son tuyas,
Sino del mundo
Y por fin siento que no hay nada que robarte
Que no peco al asechar tus gustos

Ahora que no te espero, esperándome
El tiempo marcha en otros ritmos
Se puede vivir no estando.
La obra busca nuevas perspectivas
Para crecer aún más en su inmutable pose

Ahora o después, es lo mismo
Ya no te pienso, o no voy a pensarte
Y a ésta libertad me aferro.
Tal vez deje de quererte
Y por fin pueda quererte,
No a vos
Sino, a vos

Bienvenido

sábado, 1 de septiembre de 2007

No soy un delator, sólo observo


Hay gente que tiene dones en los bolsillos
Y los llevan guardados
Paseando por las calles
Sin que nadie sospeche

Y mientras las ventanas
Le dicen si al mundo
Ellos andan cabizbajos
Vistiendo de invisible su certeza

Si prestas atención
Sabrás de lo que hablo
Hay narices que develan
Aún a célebres camaleones

Con un gesto, una pisada
Se puede detectar
La virtud del más hambriento
El vicio del austero

Y aunque nada digan
Nada expresen
El impúdico don los atormenta
Los carcome

Intentan ser enteros
No pueden,
Son aquello
Su proeza

Sólo el encantado
Entiende el misterio:
Como pesa el peso
De los sádicos laureles